I Ruta Alfonso XIII

Ruta Alfonso XIII

Año tras año, conmemorando la visita que Alfonso XIII realizó a las Hurdes, los hurdanos recorren parte del camino que dicho Monarca realizó en su visita a Las Hurdes en 1922. Según algunos cronistas el rey cuando visitó las Hurdes debió recorrer en torno a 200 kilómetros. El lector no debe asustarse puesto que, de todos los kilómetros que recorrió el rey Alfonso XIII, se han elegido concretamente 22 Km, los últimos que el monarca realizó en su viaje a Las Hurdes antes de proseguir hacia La Alberca. Este sendero se homologó en el año 2012 como PR-CC212 Sendero de Alfonso XIII.

Dicho recorrido es el que transcurre desde Casares de las Hurdes a la alquería de Las Mestas, perteneciente al municipio de Ladrillar. En el trascurso de dicha senda se visitarán los siguientes pueblos y alquerías: Casares de las Hurdes, Riomalo de Arriba, Ladrillar, Cabezo y Las Mestas. Todas ellas situadas al norte de la comarca de Las Hurdes.

Ruta Alfonso XIII

Al realizar esta ruta los senderistas encontraran una sociedad muy diferente a la que en su día encontraron el Monarca y sus acompañantes y que se reflejó en libros y periódicos de la época (ABC, El Liberal …), pero pueden estar seguros de que disfrutaran, al igual que ellos, de unos paisajes de ensueño para deleite de sus sentidos.

Nuestro camino lo comenzaremos en Casares de Las Hurdes, siendo este primer tramo uno de los más complicados por la altitud que hay que superar. Caminaremos entre pinos, jaras, brezos, madroñeras y retamas dejándonos embriagar por el relajante sonido del viento entre ellos. La subida será dura, pero la naturaleza ayudará a continuar el camino. A lo largo de este, nos encontraremos con una pista forestal, la cruzaremos y continuaremos ascendiendo hasta el Mirador de Las Carrascas, que está a 1200 metros de altitud. Durante el camino y una vez que hayamos llegado a dicho mirador podremos disfrutar de unas maravillosas vistas de Casares de Las Hurdes, la Sierra de la Corredera y del valle del Río Hurdano y del Río Ladrillar, con sus impresionantes bancales o terrazas y a la vista de ellos nos viene a la memoria la frase de Miguel de Unamuno… “Si en todas las partes del mundo los hombres son hijos de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres”.

El esfuerzo realizado ha sido importante, pero ha merecido la pena.

Nos tomaremos un pequeño descanso y respiraremos a pleno pulmón el aire con aroma a pino, brezo, jara… olor suave, fresco, agradable, con toques a madera, mientras el sentido de la vista disfruta de ese paisaje de montañas con perfiles suaves, redondeados, que poco a poco se desvanecen en esos ríos. Lugar idóneo para la toma de fotografías.

Después de este momento de relajación y disfrute de los sentidos, nos marcamos un nuevo objetivo, Riomalo de Arriba, alquería de Ladrillar. Para ello comenzaremos nuestro descenso entre vegetación, monte bajo y castaños pudiendo encontrar agua en el camino. Es importante observar las madroñeras centenarias que se hallan en este tramo. Antes de llegar al pueblo empezaremos a vislumbrar a lo lejos, los tejados de pizarra y observaremos la típica arquitectura hurdana, las casas hechas de piedra con forma circular también llamadas tortugas, los tejados de pizarra, a veces sin más hueco que la puerta de entrada, aunque algunas poseen pequeñas ventanas, estampa tan conocida y típica de Las Hurdes. Y sin darnos cuenta llegamos a Riomalo de Arriba. Al llegar nos encontraremos una maravillosa fuente, en la que el senderista, podrá tomar un trago de agua fresca de la sierra y así aminorar el cansancio y eliminar su sed. Al mismo tiempo, disfrutará de las vistas que le ofrece dicha alquería.

El senderista continuará caminando (Al igual que lo hizo Alfonso XIII) y se desviará a la derecha en la carretera por un sendero, hasta llegar al siguiente pueblo, Ladrillar. Dicho sendero discurre paralelo al curso del río Ladrillar. En este tramo podremos disfrutar de la vegetación de la ribera y de los cultivos locales, dispuestos en paredones, según la jerga hurdana. Mientras caminamos, el agua irá fluyendo… el caminante avanza hacia su objetivo ¡Que sosiego! Seguimos la senda y en pocos minutos nos encontraremos Ladrillar. Cruzaremos el pueblo y continuaremos con nuestra ruta hacia Cabezo, alquería de Ladrillar.

Un nuevo ascenso nos espera, ascenderemos poco a poco observando la vegetación que nos rodea, disfrutando del perfume de la jara, el brezo y los pinos. Atravesaremos un mar de piedras e iremos avanzando a pesar de la dureza, observando el Pico de la Cotorra, ascendemos en torno a los 1000 metros.

Bajamos zigzagueando entre encinares, nos encontraremos con el merendero llamado La silla del Corro, lugar apropiado para hacer un receso y disfrutar de las vistas. Continuamos bajando, situándonos por debajo del Risco Gordo. Comenzaremos a divisar el pueblo de Cabezo, nuestro próximo objetivo.

Un último esfuerzo nos llevará desde Cabezo a Las Mestas. La senda trascurre por una pista forestal, su recorrido no será superior a cinco kilómetros. A lo largo de este trayecto vamos a poder disfrutar de los huertos, olivares, pinares y vegetación autóctona. Pasaremos por un cortafuego y al final un zigzag nos llevará hasta la carretera. Los cipreses que hemos venido divisando a lo lejos, ahora los tenemos al lado. Exhaustos, pero gozosos por la meta conseguida, llegamos a la localidad de Las Mestas.

perfil Ruta Alfonso XIII

Quedará en nuestra retina el maravilloso paisaje que vió Alfonso XIII, las sensaciones vividas y el buen trato de sus gentes.

Puedes encontrar más información sobre la ruta de Alfonso XIII y como inscribirte aquí >>>

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